PLA, PETG o resina: qué material elegir para tu pieza

El error más caro en impresión 3D no es el diseño: es imprimir en el material equivocado y descubrirlo cuando la pieza ya está en uso.

Un cliente nos pidió una vez un soporte para el tablero de su carro. Salió precioso en PLA. A la semana volvió con la pieza doblada como un chicle: la había dejado dentro del carro estacionado al sol, y el PLA empieza a ablandarse alrededor de los 60 °C, temperatura que un tablero en San Salvador alcanza sin esfuerzo.

No fue culpa del diseño ni de la impresora. Fue el material. Esta guía es para que no te pase.

Comparación rápida

MaterialResistenciaAguanta calorAcabadoCuándo usarlo
PLAMediaHasta ~55 °CExcelenteDecorativo, maquetas, prototipos visuales
PETGAltaHasta ~75 °CMuy buenoPiezas funcionales, exteriores, repuestos
TPUFlexibleHasta ~70 °CBuenoEmpaques, topes, sellos, fundas
ABS / ASAAltaHasta ~95 °CBuenoTécnico, automotriz, intemperie permanente
ResinaBaja (frágil)VariableExcepcionalMiniaturas, joyería, detalle fino

PLA — el que sirve para casi todo lo que no sufre

Es el material por defecto y con razón: imprime limpio, saca detalles nítidos, no huele, no se deforma al enfriarse y es el más barato. Para una figura, una maqueta, un prototipo que sólo se va a ver, un regalo o un display de exhibición, el PLA es la respuesta correcta y no hay que pensarlo más.

Su límite es el calor y la fragilidad ante golpes repetidos. No lo usés para nada que viva dentro de un carro, a la intemperie bajo sol directo, cerca de un motor o que reciba impactos seguido.

PETG — el caballo de batalla

Cuando la pieza tiene que trabajar, no solo verse, este es el material. Aguanta más temperatura que el PLA, es más tenaz —en vez de quebrarse en pedazos tiende a doblarse— y resiste bien la humedad y los rayos del sol. Casi todos los repuestos que imprimimos salen en PETG.

El precio del PETG es apenas un poco mayor que el del PLA y en la práctica la diferencia en una pieza mediana son centavos. Si dudás entre PLA y PETG para algo funcional, andate por el PETG.

TPU — cuando la pieza tiene que ceder

El TPU es flexible: se dobla, se comprime y vuelve a su forma. Sirve para empaques y sellos, topes de puerta, fundas protectoras, ruedas con agarre y cualquier pieza que tenga que absorber vibración o encajar a presión. Imprime bastante más lento que el filamento rígido, así que la mano de obra pesa más en el precio final.

ABS y ASA — cuando el calor de verdad aprieta

Aguantan cerca de 95 °C y el ASA está formulado para no amarillearse al sol, lo que lo hace la mejor opción para piezas que vivan permanentemente afuera. A cambio requieren control de temperatura durante la impresión y son más propensos a deformarse mientras se enfrían, por eso se cotizan según la geometría de la pieza.

Resina — el detalle máximo, con una condición

La resina alcanza un nivel de detalle que el filamento no toca: miniaturas de juego de mesa, piezas de joyería, modelos dentales, cualquier cosa pequeña donde se vea cada línea. La condición es que es frágil. Una miniatura de resina que se cae de la mesa se quiebra; la misma en PLA rebota. Úsala para lo que se mira, no para lo que se usa.

La regla de bolsillo

  1. ¿La pieza sólo se va a ver? PLA.
  2. ¿Va a trabajar, cargar algo o estar afuera? PETG.
  3. ¿Tiene que doblarse o apretar? TPU.
  4. ¿Va a estar bajo sol directo para siempre o cerca de calor fuerte? ABS o ASA.
  5. ¿Es pequeña y el detalle lo es todo? Resina.
Si después de esto seguís sin estar seguro, no adivinés: contanos para qué es la pieza, dónde va a vivir y qué le va a pasar encima. Con eso te decimos el material, y si te conviene uno más barato del que pensabas, también te lo decimos.

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