Maquetas arquitectónicas impresas en 3D: qué esperar

Un render convence a medias. Una maqueta que el cliente puede girar en la mano cierra reuniones, y hoy sale de una impresora.

Antes, una maqueta era semanas de cartón pluma, cortes a bisturí y un modelista que cobraba caro y con razón. Hoy el volumen sale de la impresora mientras el estudio sigue trabajando en otra cosa, y el detalle a mano se reserva para donde de verdad importa: vegetación, mobiliario y acabado.

Qué escala conviene

La escala decide todo lo demás — tamaño, tiempo y precio. Estas son las que más se usan y para qué sirve cada una:

EscalaSe usa paraQué se alcanza a ver
1:500Conjuntos, urbanizacionesVolumetría y relación entre edificios
1:200Edificios completosFachadas, terrazas, proporción general
1:100Casas y proyectos medianosVentanería, aleros, desniveles
1:50Interiores y detalleMobiliario, escaleras, texturas
1:20Detalle constructivoEncuentros, secciones, materiales

Consejo práctico: si la maqueta es para una presentación de venta, 1:100 o 1:200 suele ser el punto dulce. Se ve el proyecto completo, cabe en una mesa de reunión y el costo no se dispara.

Qué archivo mandar

Desde Revit, exportá el modelo a STL directamente; conviene aislar antes lo que va a la maqueta y esconder capas que no aportan volumen. Desde SketchUp, con la extensión de exportación a STL basta. Desde ArchiCAD o Rhino, STL o 3MF.

Lo importante en arquitectura no es el formato sino la limpieza del modelo: los modelos de BIM traen muchísima geometría que no se ve en la maqueta —instalaciones, capas internas de muro, familias con detalle interno— y todo eso alarga la impresión sin cambiar nada visible. Si no tenés tiempo de depurarlo, mandalo como está y lo simplificamos nosotros.

Cómo se produce

  1. Revisamos el modelo y lo simplificamos a lo que se va a ver a esa escala.
  2. Lo dividimos en secciones que quepan en la cama de impresión, con las juntas escondidas en cambios de plano o líneas de fachada.
  3. Imprimimos por secciones, normalmente en PLA blanco por el acabado limpio y neutro.
  4. Unimos, lijamos las juntas y aplicamos el acabado que se haya acordado.
  5. Se agrega, si se pidió, terreno, vegetación, mobiliario urbano y base con el nombre del proyecto.

Tiempos y costo

Una maqueta de una vivienda a 1:100 se produce típicamente en 4 a 7 días. Un conjunto grande a 1:500 con varias torres puede tomar de 2 a 3 semanas, porque son muchas horas de máquina sumadas. El costo lo mandan el volumen de material y las horas de impresión, más el trabajo de acabado; una maqueta pequeña arranca alrededor de los $120 y de ahí sube según tamaño y nivel de detalle.

Si tenés una presentación con fecha, decinos la fecha primero. Es más fácil ajustar la escala y el nivel de detalle a un plazo que apurar una impresión que físicamente lleva 30 horas.

Mandanos el modelo y la fecha de la presentación, y te decimos qué escala te da la mejor maqueta dentro de ese plazo y ese presupuesto.

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